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INNOVAR… ¿PARA QUÉ..?


 

Previo al advenimiento de la Democracia a la Argentina, el modelo autoritario-paternalista que negaba el protagonismo, el pensamiento y la persona, reglaba la vida de la sociedad y sus Instituciones. Es así que el cultivo de la moral heterónoma, externa al sujeto e infantil –el modelo de la obediencia- mantenía un estado de equilibrio artificial y estático, que aparentaba dar soluciones en las situaciones de conflicto.

Aquello que mantenía dicho “equilibrio” de alguna manera era la coherencia, entre el Modelo Social y el de cada una de las Instituciones, por ejemplo, la familia y la escuela.

El conflicto –definido como “choque de intereses”- era percibido solo como “amenaza”. Había que eliminarlo… expulsarlo. Un sistema de normas rígidas regulaba su tratamiento. Esto explica frases de algunos Directivos: “En mi Institución no hay conflictos”. Cuando en realidad, lo que se hacía era reprimir su manifestación, ya que los conflictos son inherentes al ser humano y siempre están presentes en forma manifiesta o latente.

Los adultos de hoy –padres y docentes- no solo tienen un gran vacío conceptual en su Formación Cívica y Ciudadana (pocos la tuvieron) sino que además, -está comprobado en investigaciones- la mayoría no alcanzó la Moral Autónoma y como si fuera poco, carecieron de la oportunidad de aprender sobre uno de los principales motores del aprendizaje: el MODELO democrático-participativo.

EJEMPLO: ¿Viendo un cartel de PROHIBIDO ESTACIONAR… lo respetan por el valor de la norma o por temor a la multa? ¿Cuántos lo transgreden si no ven a una autoridad cerca? (Moral heterónoma de la infancia)

Se instala la Democracia y llegan aires de Libertad y Derecho…

¿Quién estaba preparado para ello?

Es por esto que hoy seguimos luchando, confundidos en los conceptos y la práctica y en la superposición incoherente y contradictoria de modelos y mensajes:

“- En esta escuela se trabajará bajo el enfoque constructivista y punto. Lo ordeno yo porque soy la directora”.-

En esta confusión no hay espacio para la reflexión. En la era de las comunicaciones estamos incomunicados. Pareciera por momentos que hablamos en distintos idiomas. No podemos entendernos. Mientras tanto, la violencia ocupa esos espacios de incertidumbre. Se apodera. Tiene el Poder sobre todos.

La sociedad, desde sus distintos espacios de conexión con la escuela, comienza a presionar a la organización para imponer su lugar protagónico. Presiona para ser escuchada, para que se respeten sus derechos. Desde la misma ignorancia también arremete contra los cercos pedagógicos y los profesionales de la educación. A veces con su parte de razón. Pero siempre sin tener muy claro conceptos como “derechos”, ”deberes”, “bien común” “empatía” y otros.

Sabe que tiene que tener su lugar, pero no sabe cómo producirlo. Se maneja desde el modelo que conoce: impone autoritariamente.

Si encuentra resistencia, frente a la impotencia reacciona con actitudes violentas y/o transgresoras. (El padre que grita, el alumno que no respeta límites, el padre que se vuelve cómplice del hijo, las familias que justifican todo,…)

La escuela, que sigue con el modelo de siempre, intenta frenar estos avances (productos del vacío de conocimientos) respondiendo con las únicas herramientas que conoce y que “siempre resultaron…” Claro, resultaban en otro modelo de sociedad. De pronto, teniendo todas las respuestas cambiaron las preguntas. Lo que antes resultaba hoy ya no. ¿Qué hacer?

El vacío de recursos y modelos alternativos impulsa a la escuela desde su misma inseguridad a reforzar lo que ya conoce: más reglas, más sanciones, más expulsiones (Como deseo o parte de su Currículum Oculto). Sin embargo los lineamientos prescriptos le dan un “listado” de lo que “no tiene que hacer”. En su desesperación frente a la falta de herramientas surge lo que se puede percibir en los curriculum ocultos: Aquella violencia silenciosa que se niega o se disfraza. Es así que la escuela se convierte en una promotora de violencia desde los modelos que adoptan muchos docentes. Mientras que otros, en desacuerdo con sus colegas, adhieren a modelos opuestos. La incoherencia en los mensajes suman incertidumbres y condimentan oportunidades para la transgresión, la confusión y la ruptura de las relaciones vinculares entre los actores de la Comunidad Educativa en general. Las escalas de valores se quiebran, las personas entran en un clima de apatía nada propicio para el desarrollo del proceso del aprendizaje y los triángulos didácticos se desdibujan.

Los docentes – también presionados por una crisis generalizada que los violenta- sienten que pierden su espacio, su autoestima, y esa autoridad respetada en otros tiempos. La escuela, en su dolor y necesidad de supervivencia, continúa día a día insistiendo con las mismas herramientas con la esperanza de recuperar el pasado. Crece el vacío entre la escuela y la comunidad y ese vacío lo coloniza la Violencia. Un espacio común: el de la ignorancia colectiva, la impotencia y la necesidad de supervivencia.

Así dice Abraham Maslow “Cuando la única herramienta que tienes es un martillo, todo problema te parecerá un clavo”.

Desde el Modelo de la Complejidad no podemos creer que la solución se encuentra en buscar culpables. Cada contexto institucional demanda una reflexión conjunta y comprometida de los Equipos Pedagógicos y de todos y cada uno de los actores de la Comunidad Educativa. Y a partir de este análisis, transformar el DILEMA en PROBLEMA y desde aquí, consensuar criterios y buscar soluciones alternativas. ACUERDOS que se cumplan… Todos ante los alumnos, siguiendo el mismo discurso y acción.

Surge de este modo la necesidad de la INNOVACIÓN.

¿QUÉ ES UNA INNOVACIÓN?

Ander Egg define a las INNOVACIONES EDUCATIVAS como:

“…nuevas soluciones a viejos problemas, mediante estrategias de transformación o renovación expresamente planificadas. O bien, introduciendo nuevos modos de actuar frente a prácticas pedagógicas que aparecen como inadecuadas o ineficaces; en este último caso, se producen cambios puntuales en algunas de las variables del Sistema Educativo.”

¿Cómo llegar a sensibilizar al docente sobre la necesidad de cambio? Este es el gran desafío de los Equipos Directivos y de Supervisión.

Y la respuesta está en trabajar sobre proyectos de capacitación que contemplen estos tres modelos en su encuadre e implementación (Huberman y Havelock):

1. EL MODELO DE INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO: que consiste en aplicar una novedad científica al campo educativo.

2. EL MODELO DE SOLUCIÓN DE PROBLEMAS: cuando la innovación se produce porque el educador confronta problemas y está suficientemente motivado para encontrar soluciones que suponen algún tipo de innovación.

3. EL MODELO DE INTERACCIÓN SOCIAL: cuando las innovaciones educativas se producen como consecuencia de las influencias recíprocas que produce un trasvase de innovaciones, ya sean personales o institucionales.

Las propuestas del presente proyecto intentan sensibilizar al docente haciéndolo sentir PROTAGONISTA y PROFESIONAL, ya que solo desde la vivencia personal se puede descubrir e internalizar el valor de la participación como generadora de compromiso y construcción de aprendizajes.

Desde otra perspectiva, el protagonismo en la INVESTIGACIÓN-ACCIÓN lleva a la práctica reflexiva y permite elevar la autoestima del docente cultivando su identidad y pertenencia como miembro de una comunidad científico-pedagógica.

Podemos lograr que la Violencia -que hoy ocupa un espacio vacío (de conocimiento, de comunicación, de estrategias, de técnicas y metodológico) y una dimensión desconocida-, sea transformada en AUTODISCIPLINA, a partir de una experiencia constructiva de capacitación.

Los líderes de grupos (Docentes, Equipos Directivos) deben constituirse en FACILITADORES, MEDIADORES y MODELOS en este proceso de transformación, cuyo perfil coincida con un gran profesionalismo, un gran control emocional y muchísima comprensión y empatía.

Este proyecto nos desafía a formar a los auténticos Líderes Pedagógicos que hagan posible el Desarrollo Sostenible de nuestra sociedad trabajando por una Cultura de Paz y Solidaridad y capacitados para quebrar la parálisis paradigmática de hoy que nos violenta desde el campo de la incertidumbre.

GRÁFICAMENTE

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LOS DOCENTES TAMBIÉN NECESITAN ESTAR MOTIVADOS: “NADIE CAMBIA SI NO SIENTE LA NECESIDAD DE CAMBIAR”.

Y eso solo surge en las oportunidades que se les den a ellos de ser protagonistas y constructores conjuntos de nuevas estrategias, desde el intercambio profesional cooperativo.

Entendiendo que cuando hablamos de docentes, hablamos de todos: maestro de grado, profesor, Directivos, Supervisores y todos quienes tengan una tarea pedagógica en las Instituciones Educativas.

ARTÍCULO: Prof. Lila Lahitte.

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